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De pareja, amor, erotismo y sexo.

La infidelidad en la mujer

 

 


Tenía varios años de casado,  se consideraba como un hombre al cual le gustaba “portarse bien”, varonil y atractivo, no faltaban mujeres que estuvieran dispuestas a ser el desliz. Él había ejercido bien el decir “no”.

 

Aparentemente llevaba una buena relación con su esposa. Sin embargo un día al observarse bien al espejo sintió que si no le crecían los cuernos era tal vez por falta de calcio. ¿Y cómo no pensarlo después del e-mail que había encontrado en la cual un hombre le hablaba románticamente a su esposa? Ella como es de suponerse lo negó. Los capítulos de negación, coraje, remordimientos y reclamos se hacían presentes así como una veinteava oportunidad era sugerida.

 

Pero, ¿qué lleva a un matrimonio a buscar un desliz, una aventura? Pues ésta situación no sólo compete al ámbito masculino, cada vez son más las mujeres que también son infieles.

 

En este tema hay mucha tela de donde cortar, comenzaré por el tema en general, la y a qué se debe, para después hablar de la femenina.

 

Si bien creo y coincido con la idea de que el ser humano es polígamo por instinto, sostengo que uno es monógamo por convicción. Partiré de la idea de una pareja monógama en la cual el acuerdo de fidelidad existe. Donde se haya aceptado una relación más o menos duradera, voluntaria y con un compromiso físico y moral.

 

La infidelidad es entonces la relación que establece uno de los miembros de la pareja con alguien externo. La infidelidad no es un problema en sí mismo, es más importante comprenderlo como una crisis, consecuencia de la relación de pareja.

 

Causas hay de gran variedad y podríamos abordar los motivos que sostienen varios psicólogos. Entre ellos se encuentra la idealización de la persona y el enfrentamiento con la verdad. Otras más se arraigan a las características inconscientes en cuanto a la relación con nuestros padres.

 

Sin embargo para no entrar en términos psicológicos que pueden resultar confusos y tediosos para quienes no gustan de ellos, me remitiré a algo sencillo y claro. La mayor parte de las infidelidades tiene su origen en la frustración, inconformidad y problemas no resueltos.

 

La frustración en las mujeres suele diferir de la de los hombres, ellas o mejor dicho, nosotras, podemos sentirnos frustradas al no sentirnos tomadas en cuenta o valoradas, los hombres son infieles por las características físicas en otras mujeres y esto tiene que ver con la necesidad de una seguridad  de reafirmar su sexualidad. Sin embargo, en ambos existe también como motivos la falta de , una vida sexual deficiente, los problemas económicos, la monotonía, dependencia a los padres, y “el desquite” entre otras.

 

A un nivel inconsciente es más fácil ser infiel, que enfrentar la realidad de la crisis de pareja, tener que dialogar y expresar nuestro sentir no es tarea fácil. Se busca un placebo, una salida: La infidelidad. Sin embargo con ella, se rompen los acuerdos de confianza, y se adquiere un sentimiento de traición.

 

Ahora bien, la infidelidad tiene varias caras, para muchos incluye la coquetería, el cibersexo, las fantasías, entre otras. Para los hombres de generaciones anteriores, al menos en nuestra sociedad mexicana, era de lo más común que los ellos fuesen educados con la idea de que era de “machos” tener la “catedral y varias capillitas”.

 

Las estadísticas dicen que el aumento de la infidelidad en la ha sido bastante los últimos años, y esto se debe a que la ya tiene las mismas oportunidades de conocer otras personas como las tenía el hombre. La sexóloga Janis Springs, autora de “After the affaire”, dice que la infidelidad afecta a casi un tercio de las parejas. En promedio, las estadísticas de infidelidad aseguran que el 60% de los hombres son infieles, y que el 40% de mujeres les sigue los pasos.

 

   En México, Alfredo Whaley, terapeuta familiar de la Clínica de Género y Sexualidad del INP, en base a sus investigaciones, menciona que siete de cada diez mujeres han sido infieles, y hay casos en los que lo suceden durante todo el matrimonio. En los hombres, las estadísticas se elevan a nueve de cada diez. Por cierto, México ocupa el grandioso Top ten de países con mayor infidelidad.

Si bien es común que se diga que la mujer es infiel porque se enamora de otro, también es verdad que gran número de mujeres son infieles porque tienen deseos sexuales no suplidos dentro de la pareja, y normalmente estos deseos vienen acompañados de romanticismo.

 

Mientras que los hombres pueden ser infieles en una situación ocasional, la mujer prefiere una relación, el refugio de unos brazos.

 

So pretexto de que el hombre es infiel por necesidad de multiplicar la especie, se le ha justificado dicha promiscuidad. Sin embargo se ha descubierto que genéticamente la mujer también contiene cierta información en pro de la evolución. Sexualmente la mujer se siente atraída por quienes puedan aportar el mejor espermatozoide, un buen ADN no sólo para multiplicar la especie, sino para que esa especie sea la mejor.

 

La realidad es que las parejas monógamas que tienen acuerdos de fidelidad son una minoría, por lo cual creo que ser fiel no es algo fácil, más no por ello es imposible.

 

No obstante, considero, el  usar la información de la memoria en nuestros genes como pretexto me parece instintivo, visceral y sin razonamiento. Punto en el cual sobresalimos del resto de los animales.

 

Considero que una relación de pareja en la cual te sientes pleno por tener ingredientes básicos como amistad, erotismo y compromiso no resulta difícil ser fiel.

 

A una infidelidad no debería de dársele tanta importancia como el saber la causa que la originó y trabajar en ello, si es que se desea continuar con la relación que tiene el compromiso de ser fiel. Lo importante es atender el origen de la infidelidad para evitar que vuelva a suceder. Y para ello se requiere mucho trabajo como individuos, perdonar, saber ser asertivos, saber expresar las necesidades que uno tiene y saber negociarlas. Sigo creyendo en la fidelidad a pesar de todo. Y la ofrezco en mi relación de pareja.

 

Ahora bien creo en la fidelidad como un elemento importante, sin embargo creo que la lealtad es más importante aún.

 

Y si tomamos en cuenta lo antes mencionado sobre la forma en que la mujer es infiel y sus motivos, tal vez cabría aquí la frase de Sabina: “Los hombres engañan más que las mujeres; las mujeres, mejor.”

 


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  • Mg

    Excelente y muy coherente punto de vista. El amor es aquel que nos puede permitir ser, en pareja, en amor libre o solteros. Pero que pasa cuando ese acuerdo es mas por convención que por convicción? Inclusive he conocido mujeres que sabiendo que el hombre ha sido infiel y plantea la poligamia como opción, se reusan y condicionan la relación a monogamía, sabiendo de antemano que el hombre va a ser fiel si quiere conservarla o infiel y mentiroso, si quiere vivir a su gusto y conservarla. Se que es un punto de vista subjetivo, pero aplica para ambos sexos, pues también hay mujeres que abiertamente me han declarado no ofrecer mas que el tiempo que se comparte, no monogamía ni exclusividad, si quieres… sino, al que sigue…
    Así pues, lo que mejor nos acomode y nos haga sentir felices será lo más adecuado para un equilibirio emocional, individual, de pareja y afectivo, tanto en lo emocional como en lo pasional y físico.
    Si yo me complemento a alguien y a su vez ella complete mi mundo, con su pasión por la vida, amor por nosotros mismos, ganas de crecer, aprender, que disfrute su trabajo y su familia, meditar y trascender más alla de lo físico y material. Con una visión que podamos compartir de vivir en paz. Me quedo con esa mujer hermosa, hasta que el tiempo nos permita.
    Me da gusto conocer tu blog y haberte visto hoy -en el desayuno ^_^
    Que tengas excelente fin de semana en compañía de tus seres queridos.